Schneider Electric ha presentado un nuevo estudio que pone de manifiesto el potencial de la inteligencia artificial (IA) para mejorar la eficiencia energética de los edificios, reducir los costes operativos y disminuir las emisiones de carbono. Según los resultados de la investigación, la incorporación de sistemas de gestión inteligente basados en IA puede conseguir reducciones de hasta un 22 % en el consumo energético respecto a los sistemas de control convencionales.
La compañía, especializada en tecnología y gestión energética, dio a conocer las conclusiones de este análisis durante la Climate Week NYC 2026. El estudio revela que la aplicación de inteligencia artificial en edificios puede generar un ahorro anual de entre 13.600 y 49.300 dólares en costes de servicios públicos por inmueble, considerando las tarifas comerciales actuales. Estos beneficios pueden mantenerse a lo largo del tiempo y ampliarse a conjuntos de edificios de mayor tamaño.
Además, la investigación señala que las emisiones de carbono evitadas gracias a la optimización energética superan en más de 100 veces la huella de carbono generada por el propio sistema de IA, lo que evidencia su potencial como herramienta para avanzar hacia una gestión más sostenible de los edificios.
La inteligencia artificial impulsa la eficiencia energética y la descarbonización de los edificios
En un contexto en el que aumenta el interés por el impacto ambiental de la inteligencia artificial, el sector de la edificación continúa representando uno de los principales desafíos para la sostenibilidad. Actualmente, los edificios generan aproximadamente el 37 % de las emisiones mundiales de carbono relacionadas con la energía, por lo que mejorar su funcionamiento resulta fundamental para reducir su impacto ambiental.
El estudio de Schneider Electric, titulado «AI for Climate: Quantifying the Energy and Carbon Impact of Building Optimization», analiza cómo la incorporación de inteligencia artificial a los sistemas de gestión de edificios permite optimizar el funcionamiento de las instalaciones de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC).
Según sus conclusiones, la aplicación de IA mediante un sistema inteligente de gestión de edificios puede proporcionar un ahorro energético adicional de entre el 7,2 % y el 12,7 %, favoreciendo un uso más eficiente de los recursos y contribuyendo a reducir la presión tanto sobre las instalaciones como sobre la red eléctrica.
Principales resultados del estudio de Schneider Electric
La investigación identifica diferentes beneficios derivados de la incorporación de inteligencia artificial en la gestión energética de los edificios:
Reducción de emisiones de carbono: hasta 59.869 kg de CO₂ equivalente al año por edificio, una cantidad cercana a las 60 toneladas métricas y comparable al beneficio ambiental de plantar 2.700 árboles adultos.
Mayor ahorro de energía: en determinados escenarios, la optimización mediante IA permite superar los 200 MWh de ahorro energético anual, una cantidad suficiente para suministrar electricidad durante un año a varias decenas de hogares medios.
Mejora del rendimiento energético: la inteligencia artificial puede llegar a más que duplicar el ahorro obtenido mediante sistemas inteligentes de control de edificios utilizados sin esta tecnología.
Flexibilidad de implementación: tanto las soluciones de IA alojadas en la nube como aquellas que funcionan mediante procesamiento en el extremo de la red (edge) pueden aportar reducciones significativas del consumo energético y de las emisiones.
Estos resultados reflejan cómo la digitalización y la automatización inteligente de los edificios pueden contribuir a optimizar los recursos disponibles y mejorar el rendimiento de las instalaciones.
En relación con estas conclusiones, Pankaj Sharma, EVP, Software & Services de Schneider Electric, afirmó:
“El futuro de la gestión de edificios estará determinado por la capacidad de las organizaciones para conectar y contextualizar datos que hasta ahora permanecían aislados en silos. Una capa de IA sobre los sistemas empresariales existentes puede transformar la complejidad en inteligencia y la inteligencia en acción, reduciendo las emisiones, disminuyendo los costes y mejorando el rendimiento de forma simultánea”.
Asimismo, añadió:
“A medida que la demanda energética siga aumentando, la capacidad de conseguir estos resultados de forma conjunta, en lugar de obligar a las organizaciones a elegir entre ellos, será fundamental para alcanzar tanto los objetivos empresariales como los de sostenibilidad.”
Optimización inteligente de los sistemas HVAC mediante inteligencia artificial
Para desarrollar esta investigación, Schneider Electric ha utilizado modelos energéticos de edificios validados a través de proyectos piloto en condiciones reales. El análisis contempla diferentes tipologías y escenarios de edificios situados en Australia, India y Estados Unidos, con el objetivo de evaluar el impacto de la inteligencia artificial sobre el consumo energético, las emisiones de carbono y los gastos de funcionamiento.
El estudio examina cómo una capa de inteligencia artificial integrada en los sistemas digitales de gestión de edificios puede conectar información procedente de distintas fuentes, interpretar las condiciones de funcionamiento de las instalaciones y ajustar automáticamente los sistemas HVAC en tiempo real.
Para ello, la tecnología tiene en cuenta diferentes variables, como los niveles de ocupación, las previsiones meteorológicas, el rendimiento de los equipos y otros parámetros operativos.
Esta capacidad de análisis continuo permite adaptar el funcionamiento de las instalaciones a las necesidades reales de cada edificio, favoreciendo una gestión energética más eficiente y automatizada. Al mismo tiempo, contribuye a simplificar determinadas tareas de los profesionales responsables del mantenimiento y la gestión de las instalaciones.
La IA facilita la gestión energética en edificios pequeños y medianos
Otro de los aspectos destacados por Schneider Electric es el potencial de la inteligencia artificial para mejorar la eficiencia de los edificios pequeños y medianos, con superficies inferiores a 100.000 pies cuadrados, equivalentes aproximadamente a 9.290 m².
Tradicionalmente, la implantación de sistemas avanzados de gestión energética en este tipo de instalaciones ha estado condicionada por su complejidad, los costes asociados y la disponibilidad limitada de personal especializado.
Sin embargo, la incorporación de herramientas de optimización basadas en inteligencia artificial permite automatizar procesos y simplificar la supervisión energética, facilitando el acceso a tecnologías de gestión avanzada en edificios de menor tamaño.
De esta manera, los propietarios y responsables de estas instalaciones pueden beneficiarse de una reducción del consumo energético, menores costes operativos y una disminución de las emisiones de carbono, sin necesidad de recurrir a sistemas de gestión excesivamente complejos.
Sobre esta evolución, Pankaj Sharma destacó:
“La IA está poniendo la inteligencia energética al alcance de los propietarios y operadores de edificios más pequeños. Lo que antes requería una experiencia y una inversión considerables ahora puede conseguirse de forma más sencilla y a mayor escala, ayudando a las organizaciones a reducir el desperdicio energético, disminuir los costes, mejorar el rendimiento y tomar decisiones más inteligentes con confianza”.
Schneider Electric destaca el papel de la IA en el futuro de los edificios sostenibles
Los resultados de este estudio ponen de relieve el potencial de la inteligencia artificial aplicada a la gestión energética de edificios como herramienta para combinar eficiencia operativa, ahorro económico y reducción del impacto ambiental.
Mediante la integración de datos, la automatización de los sistemas HVAC y la optimización continua de las instalaciones, esta tecnología puede ayudar a las organizaciones a avanzar hacia edificios más inteligentes, eficientes y sostenibles.
Con esta investigación, Schneider Electric aporta nuevos datos sobre las posibilidades de la inteligencia artificial para transformar la gestión energética del sector de la edificación, demostrando que la digitalización puede desempeñar un papel relevante en la reducción del consumo y las emisiones de carbono.
SECORSA (SUMINISTROS ELÉCTRICOS CORDOBSES, S.A.) ha recibido una ayuda de la Unión Europea con cargo al Programa Operativo FEDER de Andalucía 2014-2020, financiada como parte de la respuesta de la Unión a la pandemia de COVID-19 (REACT-UE), para compensar el sobrecoste energético de gas natural y/o electricidad a pymes y autónomos especialmente afectados por el incremento de los precios del gas natural y la electricidad provocados por el impacto de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.